COMPONENTES de las FORMULACIONES DETERGENTES
Para lograr su papel limpiador, un detergente debe producir numerosos fenómenos, los cuales dependen en general del tipo de sustrato, del tipo de sucio y de las condiciones. Así se han diseñado fórmulas especificas capaces de actuar con eficiencia en casos particulares, y fórmulas generales con resultados más o menos satisfactorios en la mayoría de los casos.
Agentes blanqueadores
La blancura de los textiles lavados es quizás la propiedad más importante para el consumidor. Desde milenarios se sabe que el sol produce un efecto blanqueador, y hace más de 500 años que se empezó a usar sustancias naturales (leche agria, arcillas alcalinas) para blanquear los textiles.
Detergentes de lavar ropa y platos
Los detergentes para máquinas de lavar ropa son productos de uso general; tienen que ser buenos detergentes, en caliente o en frió, con todo tipo de sucio. Tienen que ser baratos, por eso se usan los ABS o LAS; tiene que tener baja espuma, por eso se añade una pequeña cantidad de jabón; tienen que trabajar en agua dura, por lo tanto contienen una fuerte cantidad de mejoradores secuestrantes STP u otros, y a menudo hidrótropos y dispersantes de jabones de calcio.
Otros limpiadores de uso doméstico
La limpieza de superficie sólidas resistentes (vidrio, cerámica, esmalte) se hace a menudo en ausencia de surfactante orgánico, siendo el mayor ingrediente el hidróxido de sodio (60%), junto con carbonato (15%), fosfatos (15%) y silicatos de sodio (10%). Tales formulaciones se venden en forma de pasta de tipo limpia-horno. Para limpiar vidios planos se usa amoniaco con fosfato y una pequeña cantidad de surfactante orgánico con alto poder humectante
Agentes espumantes y no espumantes
La producción de espuma no tiene nada que ver con el poder detergente. Sin embargo el consumidor tiene siempre la impresión de que si no hay espuma no hay buena detergencia. Este malentendido está a menudo mantenido y acentuado por la publicidad de los propios fabricantes de detergentes. En consecuencia muchos productos para el lavado a mano producen una abundante espuma.

